Algunos sitios Internet asocian el zapper con graves enfermedades.
No es nuestra intención de hacer tales afirmaciones.  La enfermedad no nos interesa.  La dejamos a los expertos de la enfermedad

Nos interesa solamente nuestro bienestar, lo que es altamente subjetivo, y a quitarnos tantos intrusos mal venidos que posible.  Estos intrusos, que viven a costa nuestra, los llamamos con el nombre genérico de “parásitos”.

Experimentamos sobre nosotros la influencia del zapper sobre estos parásitos, con una base hipotética y empírica, que no tiene nada que ver con la medicina o el sistema científico
Exención de responsabilidad

Los principios expuestos aquí lo están a título de hipótesis y de teorías que no tienen ningún fundamento médico o científico reconocido oficialmente.

“Santé Canada” (Canadá) y la “Food and Drugs Administration” (EE.UU) no efectuaron investigación oficial sobre la tecnología descrita, o sobre los aparatos ofrecidos en este lugar.  No pueden pues emitir una cualquier garantía en cuanto a su eficacia o su seguridad.

Esta tecnología y estos aparatos no están ofrecidos para diagnosticar, tratar, curar o previnieron una enfermedad.

Si la enfermedad es un problema para usted, POR FAVOR, consulte un experto debidamente autorizado en este ámbito:
Su médico (M.D.) de cabecera.


Albert Abrams 1864 - 1924
Traducción libre y abreviada de un artículo publicado a
http://www.royalrife.com/radionics.html

Lo que sigue es un extracto de un documento mucho más largo encontrado a:
http://www.svpvril.com/Abrahm.html
El artículo original vale una lectura completa

Albert Abrams, uno de los pioneros de la medicina electrónica, nació en 1864.
Graduó como doctor M.D. a la Universidad de Heidelberg, en 1882.
Durante 5 años fue profesor de Patología al Cooper Medical College, de San Francisco.

En 1910 comenzó sus investigaciones en el ámbito electrónico, y hacia 1916, era capaz de detectar por percusión sobre el abdomen de un paciente, con la ayuda de un “reflexophone”, una especie de estetoscopio electrónico, la presencia de órganos enfermos.

Su teoría se basaba en la firma energética consustancial a cada elemento, a cada microbio, a cada órgano.  Su aparato detectaba así la presencia de elementos patógenos, y más tarde, su erradicación utilizando estas mismas frecuencias.

Imagínese un generador y receptor de frecuencia, capaz de detectar la presencia de una copa de cristal, gracias a su firma en frecuencia, y capaz a continuación de destruir esa copa haciéndola vibrar con esa misma frecuencia (y esto, sin molestar los otros objetos alrededor).  Este aparato, llamado “AUTOCLAST”, tenia la buena reputación de curar enfermedades incurables como el cáncer, la tuberculosis, la diabetes, la sífilis, y bien otras enfermedades.

Varios de sus colegas, en los Estados Unidos como en Europa, le dieron referencias elogiosas en cuanto a la simplicidad y a la eficacia de su método, llamado “Electronic Reaccion of Abrams”, o ERA. 
Se considera hoy Albert Abrams como el padre de la Radionica.

Aquí tienen ustedes un extracto de un artículo encontrado en Internet a:
http://www.mieux-etre.org
bajo el título de Biocomunicación Instrumental (BCI)

Las “ proporciones ” del Dr. Abrams

(Abrams) considera entonces la posibilidad de medir esa “ energía de la enfermedad ”.
Conecta  un sistema de “ resistencias variables ” entre las células enfermas (o un “ testigo biológico ” del paciente enfermo) y el paciente sano sobre quien practica sus pruebas de percusión.
Las células “ enfermas ” se encuentran en una bandeja de aluminio conectada al paciente sano (paciente de prueba) por un conductor eléctrico.
La variación de las resistencias variables asta que una la señal esté percibida sobre el paciente-prueba le permite de establecer una medida de la vibración emitida por las células enfermas. De la misma forma, él “ medirá ” los remedios que permiten la vuelta al equilibrio.

Es el principio de la “ Radionica Instrumental del doctor Abrams ”, aunque este nombre sólo se le dará mas tarde por Ruth Drown, que se apasionó por los trabajos de Abrams, y los desarrolló considerablemente, después de haber trabajado con uno de sus alumnos, el doctor Strong, en Los Ángeles.

El doctor Abrams, y otros practicantes de su método (entre los cuales Ruth Drown), calculan un gran nombre “ longitudes de onda ”, o “ proporciones ” (“Rates”, en inglés), o “ tipos vibratorios ”. Estas proporciones se refieren tanto a las “ enfermedades ”, que a los tejidos sanos, las hormonas, las emociones y los “ medicamentos ”… ¡Existe actualmente más de 20.000!

“ La vibración…, por sutil que sea, se implica como un estímulo, capaz de producir un reflejo visceral. … el reflejo visceral permite de medir la vibración y traducirla en una serie de cifras. Es esta serie de cifras que el radionico (instrumental) llama “Rate” (proporción). ”
(Pedro Tur, Naturopathe-Energéticien, profesor en Biocomunicación Instrumental).

Lo que podemos decir de las búsquedas del doctor Abrams, es que ellas estaban con anticipación sobre la ciencia de su tiempo, tanto por el nivel teórico como sobre la práctica. En efecto, la física cuántica estaba a sus balbuceos y la electrónica apenas conocía las lámparas y los potenciómetros de una precisión limitada. Los trabajos de George De La Warr, y también los de numerosos otros investigadores y expertos como Malcom Rae y David Tansley o, más cerca nosotros, Yvon Combe, permitieron a la técnica de evolucionar de una manera considerable y a la teoría de pulirse para llegar hoy a una coherencia totalmente apasionante. Y eso aunque ningún experto serio considere la  “ radionica instrumental del doctor Abrams ” (o MagnetoGeometría o Biocomunicación Instrumental) como el medio último de diagnóstico ni, en consecuencia, como una panacea en el tratamiento de las enfermedades.

Nota: Al principio del XX siglo, la Asociación Médical Americana (AMA) llamaba al Dr. Albert Abrams, el “Decano de los charlatanes del siglo XX” porque el postulaba que cada órgano, cada paciente tenia una signatura, una longitud de onda electromagnética, particular.
Zapperwise
 
La Electronica aplicada al Bienestar